Num.41 | 2018

ELEMENTAL

Alejandro Aravena

Resumen


En América Latina, 200 millones de personas necesitan viviendas, y en Chile, 2.5 millones. En general, se sabe como generar cobertura para este problema. El tema es saber si por el mismo dinero, sin sacrificar cantidad, podemos tener calidad.

Por casualidad entendemos una vivienda social capaz de aumentar su valor en el tiempo. Hay que entender que la vivienda no es un gasto, sino una inversión social. La casa es la ayuda más importante que una familia pobre va a recibir del Estado en toda su vida (y por única vez). Esa ayuda debiera no solo satisfacer la necesidad de techo, sino funcionar como un piso desde el cual esa familia pueda abandonar la pobreza.

En Elemental identificamos un conjunto de variables de diseños arquitectónicos que debieran permitir que una vivienda social aumente de valor en el tiempo.

En la Quinta Monroy de Iquique, pusimos en práctica este conjunto de variables  usando el subsidio  de 300 UF ( US$ 7.500), con el que había que comprar el terreno, urbanizar y hacer las casas propiamente tal.

Como Iquique era un caso particular, quisimos enfrentar distintas condiciones geográficas,  climáticas y sociales e ideamos un concurso mundial para hacer 7 proyectos a lo largo de Chile, para otras 1000 viviendas.  Recibimos 700 proyectos de todo el mundo.  Seleccionamos los 7 mejores, que fueron aprobados por las familias y por los municipios, se obtuvieron los subsidios que el gobierno entrega y se licitaron  a empresas constructoras. En 2005 se inició su construcción.


Palabras clave


Vivienda; Elemental; inversión; Quinta Monroy; arquitectura.

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